Los vestidos bandage se caracterizan porque son prendas de gran calidad, ya que están fabricados en tejidos que tienen mucho grosor y mucha elasticidad. Suelen tener una gran vida útil gracias a su resistencia, pero también es preciso llevar a cabo ciertos cuidados para que así puedas disfrutar de él durante mucho más tiempo, incluso que te dure para siempre. En Nacha Bandage te vamos a dar estos consejos para que sepas cómo cuidar tu vestido bandage ¡Toma nota!
- Es conveniente que los vestidos bandage se laven con agua fría, ya que las bajas temperaturas ayudan a que mantengan su elasticidad. Por el contrario, el agua caliente puede debilitar el tejido y ceder.
- Para lavarlo, lo ideal es que sumerjas el vestido en un recipiente con agua fría y un detergente suave que antes habrás diluido con anterioridad. Si el vestido está muy sucio lo mejor es que lo dejes durante dos horas. Remover con suavidad sin frotar para evitar estropearlo.
- Si en tu vestido bandage aparece una mancha ¡no se te ocurra utilizar un cepillo para quitarla! Esto podría deshilachar. Frota con un paño húmedo con agua y detergente.
- Una vez lavado el vestido ¡NO LO EXPRIMAS! Podrías romper las fibras elásticas. Lo mejor es presionar la tela con suavidad, sin enrollarla y eliminar el agua sobrante.
- Una vez quites el agua sobrante, puedes colgar tu vestido bandage con cuidado hasta que esté completamente seco. No lo expongas al sol, ya que puede dañar el tejido.
Un vestido bandage o una prenda bandage es una prenda única y sexy. Es como una joya que tienes que cuidar para que te dure toda la vida. Es por eso que si sigues estos consejos que te damos desde Nacha Bandage tendrás tu vestido bandage y disfrutar de él durante toda tu vida.